En primer lugar, debemos mencionar que el déficit calórico (ingerir menos calorías de las que gastamos) es el pilar en que se sustenta un plan de adelgazamiento eficaz.
Obviamente, la pauta alimentaria debe estar basada en alimentos saludables, no solo por su calidad desde el punto de vista nutricional, sino también por la saciedad que estos nos generan, reforzando con ello el aspecto mencionado con anterioridad.
Verduras, hortalizas, frutas, legumbres, carnes magras, pescados, huevos, lácteos (no azucarados) y frutos secos (no fritos) forman la base de una dieta omnívora apta para perder peso.
Sin embargo, alimentarse no solo es abastecer el cuerpo de energía. Hay factores emocionales detrás de cada elección alimentaria.
De ahí que la restricción de ciertos alimentos pueda provocar que el plan se desmorone, ya que la prohibición despierta el deseo.
Entonces, ¿podemos comer, por ejemplo, chocolate si queremos bajar de peso?
Debemos saber primero que la bollería, producto que suele incluir chocolate, sea industrial o no, comparte siempre los mismos ingredientes: harinas refinadas, azúcar y grasas de mala calidad.
El consumo de alimentos elaborados con harinas refinadas y un alto contenido de azúcares simples genera un pico de insulina elevado, consiguiendo con ello que la glucosa en sangre sea almacenada con mayor rapidez y provocando a su vez que la saciedad dure menos. Dicho de otra forma, su consumo favorece que tengamos más hambre, comamos más y acumulemos grasa corporal con mayor facilidad.
En caso de ser amantes del chocolate, pero no de la bollería, quizá lo consumamos en forma de bombones o tabletas.
Es cierto que cambiar la elección de chocolate con leche por una versión de este con un porcentaje elevado de cacao puede reducir el aporte de azúcar casi un 74%. No obstante, cuidado, porque si disminuimos el azúcar y aumentamos las grasas, comiendo la misma cantidad, el aporte de calorías será mayor. Por consiguiente, pensar que “como es más sano puedo comer más” nos llevará a un error que nos hará ganar peso.
A continuación se puede ver como, pese a tener menos azúcar en su composición, el aporte de grasas del chocolate negro (576 kcal) es mayor que el del chocolate con leche (542 kcal) y, por consiguiente, el aporte calórico es también más elevado.

Por tanto, ¿cómo hacemos para encontrar el equilibrio entre mantener el déficit calórico, comer sano y darnos caprichos que no echen a perder el proceso?
La clave del éxito se encuentra en hacerlo tú mismo. Eso sí, no vamos a cambiar el azúcar por panela o miel, ni sustituir el aceite de palma por aceite de girasol. Al fin y al cabo, nos encontraríamos con un resultado igual de malsano debido a que los ingredientes siguen siendo prácticamente los mismos.
En la propuesta que compartimos a continuación, buscamos un equilibrio entre la calidad nutricional de los ingredientes, un aporte relativamente bajo de calorías y rapidez a la hora de llevarlo a cabo.
BIZCOCHO DE AVENA CON ALMENDRA Y CHOCOLATE
Ingredientes:
- 1 huevo.
- 50ml Leche semidesnatada.
- 15g Avena molida.
- 3g Almendra molida.
- 10 gotas de Chocolate para fundir.
- 12 gotas de edulcorante.
- Canela al gusto.
- Una pizca de levadura.
Preparación:
- Mezclar todos los ingredientes.
- Verter en un recipiente (recomendable untar un poco de aceite para que se despegue mejor).
- Calentar en el microondas a 360W durante 4 minutos.
INFORMACIÓN NUTRICIONAL
- Bizcocho de avena con almendra y chocolate:

Llegados a este punto, podemos observar la información nutricional de otros productos para poder compararlos con nuestra propuesta.
- 2 barritas energéticas con chocolate:Ingredientes: Proteínas de leche, jarabe de fructosa, cobertura de chocolate negro (20%)* (pasta de cacao, azúcar, manteca de cacao, materia grasa de leche, emulgente : lecitina de soja, aroma natural de vainilla), jarabe de fructo-oligosacaridos, estabilizador : sorbitol, minerales (citrato potásico, citrato sódico, carbonato calcico, fosfato magnesico, sulfato de zinc, hierro elemental, gluconato de manganeso, citrato de cobre, ioduro potásico, selenito sódico), aceite de cartamo, fibras de remolacha, emulgente : lecitina, aroma de chocolate blanco, vitaminas (C, E, niacina, A, pantotenato cálcico, D, tiamina, riboflavina, B6, B12, ácido fólico, biotina), jarabe de glucosa, lactosa, antioxidantes: palmitato de ascorbilo y alfa tocoferol, emulgente: lecitina de soja.

- 4 galletas de chocolate:
Ingredientes: Azúcar, chocolate 23% (azúcar, pasta de cacao, manteca de cacao, emulsionante: lecitina de girasol), copos de avena 19%, margarina (grasas vegetales (palma, palmiste, colza), agua, sal, emulsionante: mono y diglicéridos de ácidos grasos, aromatizantes, antioxidante: ácido cítrico), harina de trigo, polvo de huevo, gasificantes (bicarbonato de sodio, difosfato disódico, bicarbonato de amonio), almidón de maíz.
Resumiendo, sí se puede comer chocolate pese a estar realizando un plan para perder peso. Aun así, nuestra recomendación es que seamos conscientes de que cada elección alimentaria suma y que la mejor forma de controlar lo que comemos es realizarlo nosotros mismos porque, como hemos visto, los productos dulces no nos ayudan nada a la hora de realizar una dieta hipocalórica.