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ARTÍCULOS DE ACTUALIDAD​ SOBRE:

ENTRENAMIENTO PERSONAL, PREPARACIÓN FÍSICA, NUTRICIÓN DEPORTIVA, ENTRENAMIENTO FUNCIONAL, FISIOLOGÍA Y READAPTACIÓN DEPORTIVA.

¿Tienes 50 años y quieres apuntarte al gimnasio? No lo hagas sin haber leído antes esto

Llevar unos malos hábitos de vida, con el paso de los años, acaba poniendo de manifiesto la mala condición física que tenemos. Fatigarnos al subir escaleras, sentir dolores de espalda tras cargar cosas relativamente pesadas o, simplemente, ver como cada vez la ropa nos sienta peor, suele empujarnos a plantearnos un cambio en nuestro estilo de vida inscribiéndonos en un gimnasio.

En caso de que no te lo hayas planteado todavía, deberías leer este otro artículo donde hablamos de los cuatro motivos para empezar a entrenar con 50 años.

De cara a perder peso, está claro que los hábitos de alimentación son fundamentales (si estas leyendo esto y piensas que comes sano, pero no pierdes peso, quizá te interese ver este vídeo donde explicamos por qué ocurre esto).

No obstante, en este artículo vamos a centrarnos únicamente en el área de la actividad física.

Comúnmente, se piensa que el ejercicio físico es algo que no requiere individualización: todo el mundo puede hacer de todo.

“Para estar en el sofá, me apunto a una actividad de baile y así me muevo un poco”.

Sin embargo, que hacer ejercicio sea más saludable que ser sedentario no significa que cualquier actividad sea la más adecuada. Lo cierto es que hay deportes como la natación o el running que pueden incluso ser potencialmente lesivos como explicamos en estos dos artículos:

¿Es la natación el ejercicio más adecuado para todos?

¿Es el running un deporte lesivo?

Cuando a esto último agregamos el hecho de que nunca hemos pisado un gimnasio y nos aterroriza sentirnos fuera de lugar, lo más probable es que acabemos inscritos a una actividad dirigida con una sala repleta de gente donde el monitor no es capaz de corregirnos si hacemos algún mal movimiento.

En caso de que nos decantemos por pesas y máquinas, debemos entender que el entrenamiento de fuerza no se basa exclusivamente en estirar y empujar cosas. Tampoco realizar trabajo cardiovascular (bicicleta, elíptica, cinta, …) trata simplemente de subirse a la máquina y correr o pedalear sin sentido alguno.

Tanto el trabajo de fuerza como de resistencia requieren una planificación y una correcta ejecución técnica para obtener los resultados esperados y no lesionarnos en el intento.

Como explicamos en este otro artículo; Todo lo que debes saber si llevas más de 20 años sin hacer ejercicio, el entrenamiento de alguien que lleva años sin hacer ejercicio debería sustentarse sobre la mejora de la amplitud de movimiento, aumento de la conciencia corporal, adaptación a la condición física inicial de la persona y a la adherencia de esta al plan.

Lamentablemente, los centros deportivos masificados no proporcionan el asesoramiento de un entrenador que tenga en cuenta todos estos aspectos. De hecho, la forma de poder ofrecer su servicio de una forma competitiva es abaratando el coste en recursos humanos.

Por lo tanto, podemos encontrarnos en el gimnasio con la mayor variedad de actividades y máquinas, pero al mismo tiempo haciendo cosas ineficientes o potencialmente lesivas por el mero hecho de que no estamos recibiendo la orientación adecuada.

Por consiguiente, si tienes 50 años y estás decidido a cambiar tus hábitos de vida empezando por hacer ejercicio físico, te recomendamos que lo hagas siempre aconsejado por profesionales de la salud y la actividad física para que puedas alcanzar tus objetivos y consolidar unos hábitos que te proporcionen la mejor salud y calidad de vida.

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