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Qué debe saber un entrenador sobre nutrición

¿Eres Entrenador, pero no Nutricionísta? ¿Te has preguntado alguna vez qué debe saber un entrenador acerca de Nutrición? Si es así, lee esto.

Índice de contenidos

Introducción

Aspectos nutricionales que debe saber un entrenador

  1. Conocimientos básicos de fisiología aplicada a la actividad física
  2. Características de una alimentación equilibrada y saludable
  3. Estimación del gasto energético de un deportista
  4. Ajuste del aporte calórico en relación al objetivo
  5. Valoración del uso de suplementación
  6. Influencia de la alimentación en ciertas enfermedades
  7. Sentido común

Conclusión 

Introducción

A pesar de que el trabajo del entrenador está focalizado en la preparación física del deportista mientras que la labor del dietista-nutricionista se basa en la intervención en la alimentación y nutrición del individuo, ambos tienen en común la salud de las personas.

Por ello, es fundamental tanto que el dietista-nutricionista tenga unas bases sobre entrenamiento como que el entrenador las tenga acerca de nutrición ya que, de este modo, el asesoramiento que recibirá el paciente/deportista será mucho más completo y eficaz.

De hecho, en ciertas ocasiones, la falta de conocimiento en el área de la que no somos especialistas provoca un cruce de mensajes contradictorios que no hacen otra cosa que confundir al cliente.

Por consiguiente, en este artículo vamos a exponer qué debe saber un entrenador sobre nutrición, pero no para asumir el rol del dietista-nutricionista, sino para asegurar una buena sinergia con este.

Aspectos nutricionales que debe saber un entrenador

  1. Conocimientos básicos de fisiología aplicada a la actividad física

Un entrenador debe conocer, en función de la actividad física a realizar, qué sistemas energéticos predominan y cómo interviene la alimentación en cada uno de ellos.

Por ejemplo, si el deportista realiza una actividad de resistencia de larga duración (predominantemente glucolítica), el preparador deberá conocer la importancia de un suficiente aporte de hidratos de carbono en su alimentación para evitar que sus depósitos de glucógeno disminuyan antes de tiempo influyendo negativamente en el rendimiento.

  1. Características de una alimentación equilibrada y saludable

Una alimentación equilibrada debe ser completa, es decir, ha de garantizar un aporte correcto tanto de macronutrientes (proteínas, carbohidratos y grasas) como de micronutrientes (vitaminas y minerales), sin olvidar una adecuada hidratación y consumo de fibra.

Además, para que esta sea saludable debe cubrir posibles déficits nutricionales logrando prevenir la aparición de ciertas patologías y a su vez garantizar un buen rendimiento deportivo.

De este modo, destacaríamos la importancia del consumo de frutas y verduras, cereales integrales, legumbres, carnes magras, aves, huevos, frutos secos y semillas, dentro de las necesidades energéticas de cada individuo, tema que desarrollaremos en el siguiente apartado.

  1. Estimación del gasto energético de un deportista

El gasto energético total de una persona es la suma del metabolismo basal en reposo (energía necesaria para mantener las funciones vitales del organismo), termogénesis inducida por la alimentación (gasto necesario para digerir los alimentos y asimilar sus nutrientes) y el factor de actividad.

La diferencia más significativa entre el gasto energético total de un deportista respecto al de una persona sedentaria se encuentra en este último factor.

Sabiendo estimar las necesidades energéticas del deportista en base a la disciplina que practica nos aseguraremos de no caer en el error de que el aporte calórico de su dieta no sea excesivo ni insuficiente, hecho que afectará de manera positiva tanto al rendimiento como a su salud.

  1. Ajuste del aporte calórico en relación al objetivo

El objetivo que persigue la mayoría de personas que se ponen en manos de un entrenador es la pérdida de peso.

En general, estos desconocen el funcionamiento fisiológico que interviene en dicho proceso, por lo que suelen esperar resultados en plazos irreales o incluso perjudiciales para la salud.

Por consiguiente, el entrenador debe tener los conocimientos necesarios para saber estimar el gasto energético total de la persona, el valor calórico que tiene la cantidad de grasa corporal que el deportista desea eliminar y cuánto tiempo va a durar el proceso de déficit energético teniendo en cuenta que sea sostenible.

  1. Valoración del uso de suplementación

Un entrenador debe entender la suplementación como una ayuda nutricional que tiene como objetivo cubrir el espacio donde la alimentación no puede llegar.

Por ejemplo, un deportista con un gasto energético elevado, pero con dificultades para ingerir las calorías necesarias puede verse beneficiado del uso de batidos o geles que le ayudarán a alcanzar dichos requerimientos.

Conocer cuáles son las situaciones en que es necesario suplementar y qué productos cuentan con respaldo científico son dos aspectos que caracterizan a un verdadero entrenador profesional. Esta muestra de conocimiento y buena praxis acaba incrementando la confianza del deportista y hace destacar al preparador.

  1. Influencia de la alimentación en ciertas enfermedades

Los hábitos alimentarios están directamente relacionados con el estado de salud y esto lo debe saber todo entrenador.

Pongamos por caso que entrenamos a una persona que sufre osteoporosis. Tan importante de cara a la mejora de la densidad mineral-ósea es el entrenamiento de fuerza como asegurarnos de que el aporte de calcio y ciertos minerales en su dieta son los adecuados.

En definitiva, los entrenadores deben conocer las patologías más frecuentes, saber cómo planificar los entrenamientos teniéndolas en cuenta y ser capaces de asesorar mediante recomendaciones nutricionales que ayuden al deportista a solventarlas en el caso en que sea posible.

  1. Sentido común

Hay situaciones donde un entrenador debe derivar a otros profesionales, ya que es muy importante entender que el deportista no es un sujeto con el que debamos experimentar. Este se merece la mayor profesionalidad por nuestra parte.

Sin embargo, nos encontramos con que hay muchos profesionales que no se encuentran en la misma sintonía que nosotros, o directamente no ofrecen al paciente/cliente lo que realmente necesita.

Por ejemplo, cada vez que un cliente observa cómo le es entregada una pauta nutricional genérica cuando lo que verdaderamente requiere es un plan personalizado y, sobre todo, educación nutricional. Es por esto que el entrenador, gracias al conocimiento de todos los aspectos explicados hasta este punto y al sentido común, ha de ser capaz de discernir cuándo puede ofrecer una ayuda valiosa a nivel nutricional y cuándo el problema se escapa de sus conocimientos, por lo que la decisión más acertada es la de derivar al profesional que corresponda.

Conclusión

Para concluir, cabe destacar que la alimentación juega un papel fundamental en la consecución de los objetivos de ciertos deportistas.

Es por esto que el preparador debe ser capaz de poder manejarse en este ámbito, aunque no sea al nivel de un profesional de la nutrición, ya que habrá ocasiones donde, por muy bien planificados que estén los entrenamientos, una pauta nutricional mal elaborada o inexistente impedirá la consecución del objetivo pretendido.

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