Hasta ahora hemos analizado lo que exige la carga: el torque externo y cómo cambia a lo largo del recorrido. Pero eso es solo la mitad de la ecuación. La otra mitad es lo que el músculo es capaz de dar en cada posición, y resulta que tampoco es constante.
Un músculo muy estirado o muy acortado no genera la misma fuerza que en su longitud intermedia. Esa variación tiene nombre, la relación longitud-tensión, y da lugar a la curva de fuerza. Entenderla es lo que permite comparar lo que pide el ejercicio con lo que el músculo puede ofrecer, y explicar por qué te atascas siempre en el mismo punto.
Dos curvas, no una: resistencia y fuerza
Para entender el comportamiento real de un ejercicio hay que distinguir dos curvas que actúan a la vez:
| Curva | Qué representa | De qué depende |
|---|---|---|
| Curva de resistencia | Cómo cambia el torque externo durante el movimiento | De la carga, su dirección y el brazo de momento externo |
| Curva de fuerza | La capacidad del músculo para producir torque en cada posición articular | De la longitud muscular, el brazo de momento interno y los sinergistas |
La primera la vimos en el artículo sobre la curva de resistencia. La segunda es la que desarrollamos aquí. El comportamiento del ejercicio depende de cómo interactúan las dos.
La relación longitud-tensión: el músculo tiene una longitud óptima
La capacidad de un músculo para generar fuerza depende de su longitud en ese instante. En términos sencillos, hay una zona de longitud intermedia en la que el músculo produce su máxima tensión activa, y esa capacidad disminuye tanto cuando el músculo está muy acortado como cuando está muy alargado.
La explicación está en la fibra muscular: la fuerza se genera por la interacción entre los filamentos contráctiles, y esa interacción es óptima en un rango concreto de longitud. Si el músculo se acorta demasiado, los filamentos se solapan en exceso; si se alarga demasiado, se separan y hay menos puntos de contacto. En ambos casos, cae la fuerza activa.
Conviene un matiz honesto: en la posición muy alargada, a la tensión activa se le suma la tensión pasiva de las estructuras elásticas del músculo y el tendón, que aportan resistencia al estiramiento. Por eso la fuerza total en posiciones alargadas no cae tanto como sugeriría la fuerza activa sola. Es una de las razones por las que el trabajo en posición alargada se estudia hoy con tanto interés.
Evidencia: la relación longitud-tensión es uno de los principios fundamentales de la fisiología muscular, descrito desde hace más de medio siglo y recogido en cualquier manual de referencia (NSCA, fisiología del ejercicio). Describe una fuerza activa máxima a longitud intermedia y menor en los extremos, a la que se suma la tensión pasiva en el estiramiento. Es la base para entender la curva de fuerza de un ejercicio.
De qué depende la curva de fuerza en un ejercicio
La capacidad de producir torque en cada punto del recorrido no depende solo de la longitud del músculo. Intervienen varios factores a la vez:
- Longitud muscular y la relación longitud-tensión que acabamos de ver.
- Brazo de momento interno: la distancia entre la línea de tracción del tendón y el eje articular, que también cambia con el ángulo de la articulación.
- Posición articular en la que se encuentra el movimiento.
- Participación de los sinergistas: otros músculos que ayudan más o menos según la posición.
La combinación de todos ellos hace que el músculo «rinda» más en unas zonas del recorrido y menos en otras. Y cuando esa zona de menor capacidad coincide con una zona de alta demanda externa, aparece el punto de estancamiento, que abordamos en el siguiente artículo del clúster.
Dos ejemplos: el curl femoral y el press de banca
Curl femoral. Según el diseño de la máquina, el pico de resistencia puede caer en una zona u otra. Si el torque es alto cuando la rodilla está cerca de la extensión, los isquiosurales trabajan en posición alargada; si el pico aparece cerca de la flexión máxima, la demanda se concentra en posición acortada. Elegir una u otra curva cambia por completo la experiencia del ejercicio y su relación con el objetivo.
Press de banca. Justo después de despegar la barra del pecho, el pectoral se encuentra en una longitud elevada, el hombro en una posición exigente y el tríceps todavía no contribuye del todo. Es decir, la curva de fuerza está en una zona baja precisamente donde la curva de resistencia es alta. Una vez superada esa zona, el tríceps aporta más y la trayectoria se vuelve favorable. Esa coincidencia desfavorable es, exactamente, el origen del punto de estancamiento.
Postura ISAF: hay quien discute si es mejor entrenar en posición alargada o acortada como si fuera una cuestión de bandos. No lo es. Cada zona del recorrido tiene su papel, y la relación longitud-tensión te dice cuánto puede dar el músculo en cada una. El buen entrenador no elige un bando: elige la zona que necesita para el objetivo de esa persona, y combina ejercicios para cubrir el resto.
Comprender cómo interactúan la demanda externa y la capacidad muscular es una competencia que se trabaja a fondo en el Máster en Entrenamiento Funcional de Alto Rendimiento, la metodología creada por Martín Baima, y en el Máster en Fisiología Deportiva, donde se estudian las bases fisiológicas de la producción de fuerza.
Resumen práctico
- En un ejercicio actúan dos curvas: la de resistencia (lo que exige la carga) y la de fuerza (lo que el músculo puede dar).
- La relación longitud-tensión: máxima fuerza activa a longitud intermedia, menor en los extremos.
- En posición alargada se suma la tensión pasiva de las estructuras elásticas.
- La curva de fuerza depende de longitud, brazo de momento interno, posición y sinergistas.
- Cuando la capacidad baja donde la demanda es alta, aparece el punto de estancamiento.
Preguntas frecuentes sobre la relación longitud-tensión
¿Qué es la relación longitud-tensión del músculo?
Es el principio fisiológico según el cual la capacidad de un músculo para generar fuerza depende de su longitud: es máxima en una longitud intermedia y disminuye cuando el músculo está muy acortado o muy alargado. Es la base de la curva de fuerza de cualquier ejercicio.
¿Qué diferencia hay entre curva de resistencia y curva de fuerza?
La curva de resistencia describe cómo cambia el torque externo que impone la carga a lo largo del recorrido. La curva de fuerza describe la capacidad del músculo para producir torque en cada posición articular. El comportamiento del ejercicio depende de cómo se relacionan ambas.
¿Es mejor entrenar el músculo en posición alargada o acortada?
Ninguna es mejor en términos absolutos. Cada zona del recorrido aporta un estímulo distinto y el músculo produce fuerza de forma diferente en cada una. La elección depende del objetivo, y lo habitual es combinar ejercicios que cubran ambas zonas.
Sobre este artículo: contenido elaborado bajo la dirección de Martín Baima, CEO y fundador del Instituto ISAF y creador del Método EFAR. ISAF es centro acreditado en REPs Nivel 5 / EREPS. Artículo técnico y formativo dirigido a profesionales y estudiantes del ejercicio.
Aprende a leer lo que el músculo puede dar en cada posición
Descubre el Máster en Entrenamiento Funcional de Alto Rendimiento