Instituto ISAF

Revisión sobre los Equipamientos para el Entrenamiento de la Fuerza.

Máquinas isocinéticas, isotónicas, isoinerciales, neumáticas, etc. Conoce el material más relevante para el entrenamiento de la fuerza.

Índice de contenidos

  1. Introducción: tipos de acciones musculares
  2. Clasificación de los ejercicios y su relación con el equipamiento de fuerza
    A. Equipamientos con velocidad constante
    B. Equipamientos con velocidad variable
    C. Otros equipamientos
  1. Introducción: tipos de acciones musculares.

Con el fin de poder entender los diferentes equipamientos para trabajar la fuerza, antes debemos comprender los tipos de acciones musculares que existen, por un lado, en base a la modificación de la tensión y longitud del músculo, y por otro, en relación con la velocidad de la contracción muscular.

Haciendo alusión a la tensión muscular, nos encontramos con los siguientes tipos de acciones:

  • Isotónicas (la tensión del músculo permanece constante). Cabe señalar que es difícil producir acciones isotónicas en movimientos reales debido a que la tensión muscular varía constantemente durante un movimiento articular. En caso de darse, sería en movimientos a velocidades relativamente lentas y durante un lapso de tiempo corto, puesto que la fatiga provocará una disminución en la tensión muscular.
  • Auxotónicas (la tensión muscular no es contante). Se trata de acciones musculares que conllevan cambios en la tensión muscular. Estas acciones se encuentran presentes en todos los gestos deportivos, donde se combinan cambios en la tensión, longitud muscular y velocidad de contracción.

En referencia a la modificación de la longitud de un músculo, podemos clasificar las acciones musculares en las siguientes categorías:

  • Estáticas o Isométricas: los puntos de inserciones musculares no se aproximan ni se alejan y, por tanto, la longitud del músculo no varía. Esto se debe a que la tensión del músculo es igual a la resistencia externa.
  • Dinámicas o Anisométricas: los puntos de inserciones musculares se acercan o se alejan, provocando que la longitud del músculo varíe. En este caso, la tensión del músculo es distinta a la resistencia externa y pueden darse 2 posibilidades: que la fuerza aplicada venza a la carga y el músculo se acorte (concéntrica) o que la carga supere a la fuerza aplicada y el músculo se estire (excéntrica), pudiendo ser vencida por cargas máximas o voluntariamente dejarse superar por cargas submáximas.

Por último, las contracciones musculares son clasificadas en base a su velocidad en las siguientes categorías:

  • Isocinéticas (la velocidad es constante durante el movimiento).
  • Bradocinéticas (la velocidad es lenta).
  • Tacocinéticas (la velocidad es rápida).
  • Alocinéticas (la velocidad varía durante el movimiento).
  1. Clasificación de los ejercicios y su relación con el equipamiento de fuerza.

Podemos realizar ejercicios para el entrenamiento de la fuerza mediante acciones musculares estáticas y dinámicas.

Los ejercicios estáticos o de contracciones isométricas son los que se realizan con el peso corporal o mediante cargas libres donde se genera tensión y no hay movimiento. En cuanto a los equipamientos, utilizaremos aquellos que nos permitan fijar o inmovilizar el punto de apoyo donde vamos a aplicar la fuerza.

Cuando realizamos ejercicios dinámicos, se presentan dos opciones: los equipamientos que proporcionan una velocidad de ejecución constante y otros cuya velocidad es variable.

             A. Equipamientos con velocidad constante.

El equipamiento más destacado para trabajar la fuerza a una velocidad constante es el dinamómetro isocinético (Biodex). Este permite producir un movimiento a una velocidad constante y predeterminada, indiferentemente de la fuerza que se aplique.

Cabe señalar que este tipo de equipamiento es utilizado para la rehabilitación de lesiones y la investigación, pero no tanto para la preparación física de un deportista debido a que, en los deportes es difícil encontrar situaciones en las que se realicen movimientos a una velocidad angular constante en todo el rango de movimiento de una articulación, por lo que las acciones realizadas con este equipamiento son poco transferibles a la práctica deportiva. Además, se trata de un dispositivo poco accesible económicamente, lo cual hace que no se utilicen demasiado.

              B. Equipamientos con velocidad variable.

Los equipamientos en que la velocidad de la acción muscular varía se pueden distinguir en base al tipo de resistencia que ofrecen: resistencia constante o resistencia variable.

  • Equipamientos con velocidad variable y resistencia constante.

En referencia a estos equipamientos, tenemos las máquinas o implementos gravitatorios que actúan por medio de la gravedad, ya sea tirando de un cable que eleva placas ayudado por poleas, realizando un ejercicio libre con unas mancuernas o llevando a cabo un ejercicio realizado con el propio peso corporal.

Dentro del entrenamiento con máquinas de poleas, destacamos que cuando este se realiza de forma unilateral y en bipedestación (por ejemplo, un press horizontal unilateral de pie), se produce una importante activación de la musculatura estabilizadora del tronco y de las articulaciones implicadas en el ejercicio. No obstante, la necesidad de equilibrio permite desarrollar menor cantidad de fuerza en comparación con un movimiento que tiene apoyos que estabilizan el tronco (por ejemplo, un press en banco con mancuernas unilateral).

Además, en las poleas entra en juego el tipo de agarre que utilicemos, ya que, por ejemplo, las empuñaduras en forma de bola presentan una mayor activación de la musculatura del antebrazo, lo que puede ser aprovechable en disciplinas donde el agarre es relevante, como la escalada, el tenis o la lucha.

Por otro lado, si buscando un movimiento más transferible al deporte en cuestión disminuimos el peso para realizar una acción explosiva, la cinética quedará alterada debido a que el peso que se moviliza sufre un cambio de inercia brusco que modifica la transición entre la fase concéntrica y excéntrica. En este caso, los pesos libres pueden ser una mejor opción para el desarrollo de la potencia.

En referencia al peso libre, cabe señalar que el mismo implemento puede producir resultados diferentes, ya que podemos trabajar tanto la fuerza como la potencia. La diferencia entre el desarrollo de una capacidad u otra depende del tipo de ejercicio que escojamos, la carga que se utilice y la velocidad que se imprima al movimiento. Haciendo alusión al uso de la Kettlebell, podemos realizar un ejercicio orientado al desarrollo de la fuerza mediante un peso muerto con alta carga que condiciona el movimiento a una velocidad media, y por otro lado, tenemos la opción de ejecutar balanceos con Kettlebell, con cargas medias a altas velocidades, que nos permite efectuar una potente triple extensión de las extremidades inferiores en la fase concéntrica y aprovechar la inercia de la fase excéntrica para poder ejecutar una nueva repetición. De hecho, algunos autores consideran positiva la Kettlebell para entrenar acciones explosivas con bajo riesgo de lesiones debido a que no se originan altos impactos.

Dentro del apartado de los ejercicios con el propio peso corporal, debemos hacer mención sobre el trabajo en suspensión (TRX y otros implementos similares). Con el uso de este tipo de equipamiento podemos regular la intensidad en base a la inclinación que presenta el cuerpo durante la ejecución del ejercicio (la carga se incrementa cuando estamos más paralelos al suelo) y la estabilidad en relación con la base de sustentación (posiciones bipodales o monopodales). Cabe destacar que el uso de este tipo de implementos produce una mayor activación de la musculatura estabilizadora del tronco. Por otro lado, cuando utilizamos un dispositivo de suspensión que incluye una polea en su anclaje (Aerosling, por ejemplo), el sujeto se ve obligado a contrarrestar una mayor inestabilidad, lo que produce un incremento en la activación de toda la musculatura estabilizadora.

  • Equipamientos con velocidad variable y resistencia variable.

En este caso nos encontramos con las máquinas isoinerciales, máquinas isotónicas, máquinas gravitatorias de palanca y resistencias elásticas.

En primer lugar, los dispositivos isoinerciales son dependientes de la aceleración a la que sometamos a la masa que utilizamos para generar resistencia. Una vez el deportista ha aplicado la máxima fuerza en la fase concéntrica de la acción, la polea devuelve la fuerza aplicada por este, de modo que debe contrarrestarla. Para realizar la fase excéntrica de forma correcta, el sujeto debe acompañar a la máquina en los dos primeros tercios del recorrido articular para, seguidamente, aplicar la máxima fuerza de frenada en el último tercio de esta fase. Dentro de este tipo de dispositivos podemos destacar entre los ejes cónicos y cilíndricos que aportan diferentes resistencias (de acuerdo con los distintos radios que presentan en las fases de enrollamiento y desenrollamiento). La particularidad que tiene el equipamiento con eje cónico (por ejemplo, Versapulley) en comparación con eje cilíndrico (Yoyo Technology) es que permite una mayor variabilidad a la hora de efectuar movimientos funcionales con todo el cuerpo y ciertos desplazamientos.

En segundo lugar, las máquinas isotónicas (Technogym) son aquellas que utilizan poleas excéntricas (el radio varía en toda su circunferencia) para modificar el perfil de la resistencia en determinados rangos del movimiento. En todo el rango de movimiento de una articulación hay ángulos donde podemos producir más fuerza que en otros. Por ello, este tipo de máquinas adaptan la carga en base a la curva de fuerza que se desarrolla en el ejercicio que pretendemos realizar, disminuyendo o aumentando la carga para mantener una tensión muscular constante.

Existe la creencia popular de que las máquinas isotónicas son equipamientos mucho más seguros en comparación a los pesos libres. No obstante, en ocasiones estas no se adaptan anatómicamente a todos los sujetos o el comienzo de los movimientos se encuentra en una posición de gran desventaja mecánica (por ejemplo, el Peck Deck), por lo que una técnica de ejecución errónea en ellas puede ser igual de peligrosa que en los pesos libres. Un aspecto importante es que la calidad o el funcionamiento de las máquinas isotónicas está condicionado por el fabricante que las produce, en base a si tiene o no un departamento de ingeniería que realice los estudios necesarios para diseñarlas. Cabe señalar que, en muchas ocasiones, nos encontramos con máquinas isotónicas que no han sido creadas respetando las curvas de fuerza, por lo que se pierde el aspecto característico de estas.

En tercer lugar, las máquinas gravitatorias de palanca (Hammer Strength) son un equipamiento en que la resistencia varía en todo el recorrido del ejercicio en base a la relación existente entre la gravedad y los grados angulares que presenta el brazo de palanca donde aplicamos la fuerza. No obstante, estas no consiguen acomodar la carga a la curva de fuerza de una articulación al nivel que lo haría una máquina isotónica.

En cuarto y último lugar de este apartado, hablaremos de las resistencias elásticas. El trabajo de fuerza mediante ellas es ampliamente utilizado en procesos de recuperación de lesiones y en entrenamiento. Esto se debe a que es un material económico y que permite realizar una gran variedad de ejercicios. Además, en ejercicios multiarticulares, nos permite incrementar la intensidad en el último tercio de un movimiento (el punto de mayor ventaja mecánica). Sin embargo, uno de los problemas que presenta su uso en deportistas es que produce una tensión decreciente desde el inicio de la fase excéntrica hasta el final de esta, provocando una dinámica de tensión opuesta a lo que ocurre en el ciclo de estiramiento-acortamiento que sucede en las acciones deportivas.

Ahora bien, existen dispositivos como Vertimax que, aun basándose en la resistencia elástica, utilizan un sistema de poleas que ofrecen un incremento de la tensión más constante y fluida, además de varios anclajes que reparten la carga en el deportista y, en definitiva, ofrecen mejores resultados que las bandas elásticas convencionales. No obstante, en los estudios en que se ha comparado este dispositivo con el trabajo pliométrico, este equipamiento presenta ciertas deficiencias debido a que incrementa el tiempo de contacto, reduciendo el efecto reactivo característico del trabajo pliométrico.

           C. Otros equipamientos. 

En este apartado nos encontramos con las máquinas neumáticas (Keiser). Este tipo de equipamientos utilizan compresores de aire para generar la resistencia, proporcionando al trabajo de fuerza una mayor suavidad en la ejecución en comparación a las resistencias gravitatorias, incluso a las máquinas isotónicas. De hecho, la resistencia neumática es constante durante el rango de movimiento de un ejercicio, con independencia de la velocidad de contracción.

Cabe señalar que el entrenamiento con resistencia neumática ofrece ventajas en la mejora de la potencia con cargas bajas, ya que permite conseguir aceleraciones en mayor porcentaje del rango de movimiento y velocidades superiores en la ejecución cuando lo comparamos con el peso libre. Sin embargo, el peso libre es más ventajoso para conseguir adaptaciones con cargas elevadas. Por tanto, la clave podría ser combinar ambos métodos dependiendo de la capacidad que pretenda desarrollar el deportista en cada fase de la temporada.

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